Guía de plagas – Hormigas

Estructuradas en sociedades muy grandes y jerarquizadas, que se mantienen inactivas por el invierno y que dado su gran tamaño es difícil controlar. Pueden crear colonias satélites cuando la infestación es muy grande.

Están muy adaptadas a distintos ambientes y a cambios que se den en él. Los nidos los forman en huecos de árboles, bajo tierra, en huecos de trozos de madera, bajo rocas o en el suelo, en el cemento o en las capas de aislamiento de las casas.

Se alimentan de gran variedad de recursos, pero sobre todo azúcares y otros insectos. Cuando una encuentra alimento lo comunica a las demás a través de feromonas. Las hormigas emplean las hormonas animales (feromonas) para comunicarse entre ellas, y son de los animales que más desarrollado tienen este sistema de comunicación. Las emplean para indicar a otros individuos de la colonia donde hay alimento o para dar la voz de alarma si hay peligro, además de que les marca el camino para poder volver al nido tras la recolección. Gracias a estas hormonas las hormigas pueden alejarse mucho del nido sin miedo a no encontrarlo a la vuelta (se pueden desplazar hasta los 200 metros).

Se ha estudiado que las hormigas tienen un sistema de enseñanza-aprendizaje muy curioso, las obreras más veteranas enseñan por imitación a las más jóvenes a desarrollar las distintas funciones de la colonia.

hormigas

Requieren temperatura constante para su desarrollo normal, sobretodo las larvas y pupas, por eso en invierno están inactivas. La colonia gestiona esto transportando a las larvas y pupas a una cámara de cría con condiciones más estables que el resto de la colonia.

Hay distintas vías de lucha contra ella, la más normal es mediante productos químicos repelentes, pero también hay ocasiones en las que si es fácil localizar la colonia se la puede atacar directamente. También hay sistemas que las envenenan con alimento contaminado, por la trofolaxia que efectúan (unas cogen el alimento para alimentar a toda la colonia).

Hay unas 12.000 especies distintas, pero en los hogares españoles sobre todo abundan 3.

Las hormigas se desarrollan por metamorfosis holometábola, completa, el ciclo comprende el huevo, la larva, la pupa y el adulto. Las larvas son como pequeños gusanos blanco que no se mueven, son alimentados por las obreras de la colonia por trofalaxia.

Las obreras no sólo alimentan a las larvas, pupas y reina, sino que también se encargan del mantenimiento del nido, excavando más túneles, despejando los ya construidos, defendiendo el nido y recolectando alimento del exterior. De la recolección se encargan sólo las hormigas más viejas, ya que es una tarea peligrosa y se prefiere perder a estos individuos que a los más jóvenes.

El apareamiento se suele desarrollar mediante un vuelo nupcial, pero se han descrito varias estrategias reproductivas dependiendo de la especie.

En las especies que tienen varias reinas, una de ellas puede abandonar el hormiguero, junto con algunas obreras, para fundar una nueva colonia en otro lugar.

La biomasa de las hormigas representa entre un 10% y un 25% de la biomasa de los animales terrestres, alcanzando sus tasas mayores en las zonas cercanas a los trópicos.

Las colonias de hormigas suelen ser muy longevas, las reinas pueden vivir hasta 30 años, mientras que la obreras viven sólo un par de años y los machos unas semanas.

Las obreras no tienen alas y las hembras fértiles las pierden tras el vuelo nupcial para fundar su propia colonia.